Karelia Machado: "Mi meta es ser campeona olímpica "
Tu nombre completo
Karelia Judith Machado Jaimes
Fecha de Nacimiento
10 de Abril de 1979
¿Cómo fueron tus inicios en el deporte, practicaste algún deporte antes del ciclismo?
Si, practiqué natación desde muy pequeña hasta como los diez, once años. Después en la escuela practiqué volleyball, siempre estuve en el ambiente del deporte, más que todo por mi mamá (Carmen Jaimes)
En el ciclismo me inicié... le tomé mucho cariño después de un accidente trágico, la muerte de Víctor Méndez. Nosotros éramos muy amigos y por él fue que de verdad me inicié en el ciclismo, le tomé pasión y pues aquí estoy.
¿En qué año fue eso?
En 1993, ahí fue donde me inicié en el ciclismo, en serio. Porque antes si montaba pero veníamos al velódromo, rodábamos, era un juego, pero a partir de allí fue que comencé en serio.
¿Qué recuerdas de esa época?
Siempre veníamos (al velódromo) a jugar, mi mamá nos traía en las tardes, con los muchachos, “el diablo” ( Miguel Ubeto ), “Pata e' loro” (Alberto), Beremís, los Sánchez. Mis recuerdos son de una infancia bien bonita porque lo que hacíamos era jugar, no era algo competitivo, en mí la competencia vino después, como a los 14, 15 años, sufrí mucho para llegar al podio pero cuando empecé a ganar y empecé a ver la satisfacciones, me gustó mucho.
¿Fue cuando empezaste a tomártelo más en serio?
Si, más en serio, con metas.
¿Fue como a los 14 años?
Como a los 16 en realidad, de 15 a 16. Ya tenía metas.
¿Cuál fue tu primera victoria?
El Campeonato Nacional Menor, ahí fue donde gané y para mi eso fue lo máximo. En la ruta siempre me fue más o menos, nunca me fue así “ahhh.. que fuerte”, las satisfacciones fueron más que todo en la pista.
¿Que pruebas ganaste?
Gané la velocidad, los 500 metros los perdí por milésimas, estaba lloviznando cuando comencé la prueba y me dio miedo y perdí por nada, por milésimas. También gané la Persecución individual, se la gané a Annrosy, que era la más fuerte en ese momento y la más fuerte en años anteriores.
En ese entonces tenía 16 años, y con esa figuración mi mamá luchó, consiguió la plata de donde no la tenía y me llevó al Campeonato del Mundo en San Marino.
¿Qué tal te fue por allá?
Me fue buenísimo!. Para mi eso fue otro mundo, eso fue impresionante, ver las bicicletas, ver todo tan espectacular... y yo que tenía una bicicleta casi de hierro (risas). Me fue bien, yo iba a correr los 200 y los 500, las pruebas de grupo no porque ya mas o menos se veían que esas eran las pruebas, y era donde yo me había destacado más.
En los 200 quedé de 21, éramos 22, le gané a una (risas) y en los 500 eran 22 países y quedé sexta, eso fue para mí... hasta lloré y todo, porque eso fue para mí un triunfo, sexta en mi primer Campeonato del Mundo, y con 16 años.
¿De qué año estamos hablando?
1995
¿Qué mujeres estaban contigo cuando empezaste, quiénes eran tus rivales, tus compañeras?
Compañeras las de Distrito. Luego comencé a conocer gente de afuera, las más fuertes eran Lismey Britapaz, el gremio siempre de Carabobo, Marlin Olmedo, Anrrosy, ellas eran las más fuertes. Había también un lote, un grupo de mujeres fuertes en Anzoátegui, aparte de Anrrosy, ellas son las que más recuerdo. Así de trato directo, con las de Distrito y unas de uno que otro estado, Monagas, pero las fuertes, fuertes eran ellas, estaban como más centradas en lo que hacían y no hacían mucha amistad.
Con Anrrosy si hice amistad pero fue después, era una amistad extraña de repente ella no me hablaba y de repente me hablaba, era extraño.
¿Cómo fue tu paso a la Selección Nacional, fue ahí mismo que fuiste al Mundial?
No, iba a ir al Panamericano antes que al Mundial, pero al Panamericano el mismo día que me iba, me dijeron que no iba, porque “no había real”, no se, eso para mi fue una decepción porque yo estaba muy ilusionada, no me acuerdo en que país era.
Después de ahí mi mamá luchó, a pesar de mi decepción yo seguí entrenando con Juli o Biyó, y con él fue que fui al mundial, bajo su entrenamiento, fui con mi mamá al mundial, fue también la delegación masculina, yo era la única hembra, fueron seis juveniles también, que iban a correr ruta y estaba Jaime Ardila, que iba a correr el Kilómetro en la pista y también iba a correr ruta.
Yo iba a correr la ruta, pero al final no la corrí porque el circuito era verdaderamente durísimo, era como subir al cielo y bajar (risas), era demasiado duro. En entrenador que fue en ese entonces con la delegación fue el difunto Leandro Coco, le comentó a mi mamá y después mi mamá me comentó a mi “si ella decide no correr la ruta, va a ser una buena corredora”. Y cuando me bajé le dije a mi mamá “mamá esta loca, yo no voy a correr esto, es imposible. Parto, doy una vuelta y ya”. Y de verdad era muy dura y bueno ahí fue cuando mi mamá me dijo lo que le había dicho el entrenador y yo me sentí satisfecha por su punto de vista, viniendo de ese gran técnico.
Cuando quedé sexta en el Mundial, me consideraron, no creían en mi. “Su mamá esta pagando todo” decían, no había que inscribirme ni nada, “que vaya... total...”. Y después todos se quedaron sorprendidos al ver el logro que hice y fue que me tomaron en cuenta para la Selección y para ir a futuras competencias.
Al año siguiente fui al mundial, me tomaron en cuenta, fui entrenada en Guadalupe, fui tomada en cuenta para el Panamericano adulto, tenía 17 años, eso fue en Puerto La Cruz. Me vine de Guadalupe a correr ese Panamericano, después me regresé. Luego de Guadalupe partí a Francia y de allí a Eslovenia, para ir al Mundial, y allá volví a hacer sexta, en los quinientos, y en la velocidad si quedé como de catorce. Ahí mejoré, pero siempre la velocidad me ha costado más que los quinientos.
Sobre todo porque tu no tienes el biotipo clásico de una velocista
Exactamente, en cambio los quinientos, no se por que, pero siempre ha sido mi prueba más fuerte en el área de velocidad y la velocidad pura siempre me ha costado, hasta que logré el nivel que me dio mi entrenador Roberto Zambrano, eso fue como entre el 98 y el 2000.
Los sinsabores que has tenido a lo largo de la carrera
Demasiados (risas). Mira me han bajado de más de un viaje, porque lamentablemente ellos no me consideraban, porque yo no le ganaba a Daniela (Larreal), en ese momento ella era la mejor y como todavía no ha habido ese nivel que ella ya tenía me tomaban poco en cuenta.
En el primer Panamericano adulto al que iba a ir me bajaron del avión porque ella no iba, con maleta y todo listo y eso fue para mi horrible. En ese sentido me han hecho muchos desplantes.
Y siempre me han presionado mucho, en el sentido en que primero es la Liga, si yo no participaba... siempre era una presión. Hay muchos atletas que están en la selección que en vez de tomar la Liga como preparación, ya que vienen competencias importantes, para el roce, para correr pista que es lo que nosotros corremos, no están... irán a las próximas competencias y no les habrán dicho nada, en cambio yo me caí en el Reto a la Cumbre faltando una semana para comenzar la Liga y me dijeron que si yo no participaba, no participaba en ninguna de las válidas, y yo dije bueno ¿por qué no?, si me recupero de la caída, me di en el cóccix eso es un dolor infernal. Al final me dijeron que si el equipo estaba inscrito no había problema, pero me hicieron ir a Valencia a perder mi tiempo.
Así que he tenido muchos sinsabores. Aparte que ser “hija de mi mamá”, también me ha perjudicado porque lamentablemente “allá adentro” no la paga ella sino los que vienen atrás, o sea lo paga uno. Ahorita es que a mi más o menos ha cambiado un poco la cosa conmigo, no digo que son de mil amores conmigo, pero si ha cambiado porque yo he dado resultados y como que se han quedado tranquilos.
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