|
Cesar Salazar es uno de los ciclistas históricos del pelotón nacional, colombiano de nacimiento pero venezolano de corazón, toda su formación como corredor ha sido en nuestro país, a la fecha tiene palmarés envidiable, incluyendo un título en la Vuelta al Táchira, prueba en lo que no estará por primera vez en quince años.
Con dieciséis años en las filas de la Lotería del Táchira, Salazar tiene en su haber una cifra impresionante de victorias parciales en la Vuelta Grande de América, catorce lauros, y si se toma en cuenta que el giro tachirense tiene doce etapas, equivale a ganar todas las etapas, casi nada.
Por eso, ver los toros desde la barrera resulta duro para este caballero del ciclismo. “Es difícil, esta era mi Vuelta número 16, nunca había faltado, pero las cosas pasan por una vez en la vida” señala vía telefónica desde su residencia, recordando que fue una caída en la Vuelta a Apure la que por el momento lo aleja de las competencias
“A principios de noviembre tuve una caída en la Vuelta a Apure, con fractura de fémur, ya van dos meses de la operación y estoy con la terapia, para mayo si Dios quiere puedo estar montando de nuevo bicicleta” al punto que señala que fue intervenido en Colombia por el Doctor Páez.
En Venezuela ha ganado además de la Vuelta al Táchira, la Vuelta a Venezuela y la Vuelta a Trujillo y fuera de nuestras fronteras la Vuelta a Guatemala, para él todas las victorias tienen un sabor especial porque han llegado en etapas diferentes de su carrera, pero recuerda con cariño el triunfo en el giro tachirense del año 1997.
“Esa vuelta fue muy bonita, el año anterior venía de haberlo perdido (el título) en la etapa del Cristo, donde por enfermedad tuve que abandonar y después gané en la misma etapa, fue especial… pero igual me pasó en Guatemala estaba con el técnico Samuel Villamizar, empecé por una enfermedad mal al inicio y luego pude ir recuperando”
“La Vuelta a Venezuela fue la que más busqué y no se había dado, o pasaba algo o me tocaba trabajar para un compañero y bueno hacer podio en la Vuelta a Colombia en una vuelta de tanta dureza en la montaña también fue bonito”
Con una trayectoria tan larga, son muchos los compañeros con los que ha compartido, pero destaca al ya retirado Pastor Linares, a uno de sus técnicos Omar Pumar como los más cercanos cuando compartían dentro de las filas de la Lotería, mientras que en la actualidad señala que tiene una bonita amistad con Ronald González.
“Me sentía tan alegre, como si hubiera ganado yo, estábamos llorando, nunca me había sentido tan alegre por el triunfo de otro, lo aprecio y lo quiero mucho” recordaba acerca del triunfo del “Toro” en la Vuelta al Táchira de hace un año, y ahora sin estar entrenando no le ha perdido la pista ni al actual campeón, ni al resto de sus compañeros
“Se vieron bien en Bramón, creo que han hecho bien las cosas, hay gente que son de días, Ronald, Freddy Vargas y hay jóvenes como José Franco que poseen cualidades y un día de estos nos sorprenden con una Vuelta”
La otra cara de la moneda son los rivales más duros que le ha tocado enfrentar y sin dudar señala a Manuel “El Gato” Medina, a los colombianos José Castelblanco y Hernán Buenahora, y a José Rujano “ese el año pasado fue mi dolor de cabeza” agrega entre risas.
Con 37 años de edad, no piensa en el retiro. “Nunca lo he pensando, estaré hasta que el cuerpo aguante, si no estoy colaborando con el equipo o no pueda defender un liderato lo dejare, pero quiero me vean como un batallador, un guerrero, mucha gente piensa que después de los 30 se acaba la carrera, pero cada año es diferente, el año pasado con 32 días de competencia (entre Vuelta a Venezuela y Vuelta a Colombia) tuve buenos resultados, pero todos los años siempre he estado ahí”
“Siempre he tenido el apoyo de la afición, desde que llegue a Guayanito, un pueblito muy pequeño en el estado Mérida, personas como el Ingeniero Padilla, el profesor Roberto Sánchez, Omar Pumar y bueno Guillermo Cárdenas que fue como un padre para mi, todos me han apoyado mucho”
|