Perteneces a una de las mejores generaciones del ciclismo venezolano, donde estaba Arlex Méndez, Alexis Méndez, el mismo Carlos Maya, que aun se mantiene. Coméntanos un poco como fueron tus inicios en el ciclismo.
Mis inicios estuvieron en la pista, con Freddy Cortez y Modesto Chávez, esta también Arlex Méndez por su puesto también en sus comienzos. Luego pasé a Lotería del Táchira con Osman Pulgar y duré un año allí, siempre con la mentalidad de ser un buen ciclista, para ese entonces estaba Mario Medina, Carlos Alba, estaba una cantidad de gente… incluso mi hermano Oscar también corría y yo quería más o menos también ser de la familia del ciclismo.
¿De qué año estamos hablando?
Estamos hablando de 1986, 1987… y nada, después regresé a Cadafe Uribante Caparo con Freddy Cortez nuevamente, donde hice mis mejores años aquí en Venezuela, donde gané muchas competencias importantes, tanto con Freddy Cortez como con Guillermo Cárdenas… y esos fueron más o menos mis inicios.
¿Con qué categoría iniciaste?
Comenzé con la pre-juvenil, muchos tropiezos, muchas desilusiones, porque ya habían muchas personas incluso de categorías menores que ya habían subido, y yo era muy inexperto, entonces me llevé muchas desilusiones.
Fueron entonces unos inicios duros, y ¿cómo te mantuviste, fue por tu hermano, por tu familia o porque llevabas la vena del ciclismo?
No, mantuve la vena del ciclismo. Mi hermano se retiró a los pocos años a después que yo inicié, no tuve la… digamos la dicha, porque hubiera sido muy bonito correr con él, pero el se retiró como al año que yo empecé y bueno, se perdió esa oportunidad. Pero no, sobre todo fue porque ese “gusanito” se me metió en las venas y yo seguí insistiendo, me apoyaron, mi familia me apoyó a pesar de que no daba resultados, se animaron y en vez de convertirse esos tropiezos en frustración se convirtieron en una meta, a intentar superarlos y empecé a rendir, a rendir y a rendir hasta que logré todo que hice en mis 17 - 18 años de carrera.
Al inicio de la entrevista no te preguntamos tu fecha y lugar de nacimiento
Yo nací en Caracas, el 18 de mayo del 72, tengo 35 años pasaditos…
Fíjate, nadie sabe que naciste en Caracas. ¿Fue por casualidad o porque tu familia vivía allí?
Mi familia vivía allí, después nos mudamos para Valencia, vivimos 7 años allá y luego pues nos mudamos para San Cristóbal, por cuestiones de trabajo de mi papá y fíjate, yo me quedé en San Cristóbal y ellos se regresaron para Valencia (risas)
¿Y en qué momento te das cuenta de que vas a tomar el ciclismo como forma de vida?
Inmediatamente en lo que ví que gané la primera carrera importante a nivel regional… o creo que fue una etapa, no me acuerdo muy bien, pero yo creo que me di cuenta muy bien de que era tomado en cuenta también por los demás corredores, entonces comencé a valorar también mis condiciones, las quise perfeccionar y me dediqué pues…
¿Quiénes eran tus rivales en ese pelotón de la época?
Estaban gente como Einer Figueroa, que después de tantos años viene a ser concuñado mío porque yo me casé con la hermana de la esposa de él. Estaba Carlos Duarte, que ya no está en el ciclismo pero todavía por ahí tenemos buen contacto, Arlex Méndez, Carlos Maya, pero ya Carlos Maya era de mi equipo, Giovanni Vargas, más tardecito llegó César Salazar, osea, eran un conjunto de corredores que marcaron huella aquí en el ciclismo nacional.
Si, realmente fue una generación que se puede llamar de oro a la que tu perteneciste
Si, correcto. Estaba Joaquín Caicedo, que ya después se dedicó ahora cosa, pero sobre todo ellos. Admirable lo de Maya y lo de César porque son gente que desde mis comienzos y todavía están pedaleando y no es fácil.
Ahorita estás dirigiendo a César (Salazar) y tuviste la oportunidad de dirigir a Maya (Carlos) ¿cómo es esa relación primero de compañeros de equipo y ahora como técnico?
Al principio fue un poco difícil porque me seguían viendo como el compañero y no como el técnico y entonces no había como aquel… no respeto… pero no me veían como la autoridad del equipo, pero poco a poco lo fueron entendiendo, y a mi me tocó también hablar con ellos y decir que una cuestión es la amistad y ahora este es mi trabajo y ustedes tienen que más o menos adecuarse a lo que yo ordeno… tampoco yo tengo un régimen militar ahí en Lotería (risas)… de verdad que se trabaja muy bien, los muchachos son muy respetuosos conmigo, seguimos echando broma porque eso es algo inevitable, eso forma parte también de la camaradería que hay entre todos.
Volvamos de nuevo a tu carrera como ciclista. Me hablaste de tu primer triunfo importante, pero cual fue el primer triunfo, el de tus inicios.
Mi primer triunfo fue en la pista, en San Cristóbal, hacían algo que llamaban “Jueves Ciclístico”, que era toda las noches que ponían a correr esa cantidad de semillas que estaban formando allí, incluso también los mayores y después de estar entrenando yo como 20 días allí en la pista, hubo un “Jueves Ciclístico” de estos, asistí y en una carrera que hicieron, creo que fueron 10 vueltas y un embalaje y como faltando dos vueltas me les escapé y llegué solo.
Hay una anécdota increíble que tengo yo de esa carrera, es que como fue de noche yo me escapé como faltando dos vueltas para llegar y en la última vuelta a mi se me ocurre asomarme un poco para atrás a ver quien venía y yo veo una sombra, y la reacción mía fue acelerar hasta la llegada, hasta que pasé la raya. En lo que pasé la raya, volteé para atrás y no venía nadie… había visto mi propia sombra (risas).
¿En que momento se te da la oportunidad de viajar a Europa?
Eso fue, en el año 92 se me acercó un señor, muy amable el, Salvatore Giazzetta, el vive en San Cristóbal y me comentó que el tenía un contacto en Italia, porque por diversas opiniones que había escuchado no quería irme con Savio (Gianni) para Europa, tampoco con Maximino Pérez, que venía para acá para las vueltas al Táchira, tenía comentarios no muy favorables entonces no quería. Este señor se ofreció, en el 92, me dijo que depende de la temporada que yo tuviera en el 93 en el ponía en contacto con un amigo que tenía el allá en Italia, que estuvo aquí dirigiendo a Brandy Martell, se llamaba Bruno Bartolli.
El contacto se hizo, ese año yo gané la Vuelta a Venezuela. Gané el Clásico La Consolación, gané varias competencias importantes, hice tercero en el Campeonato Nacional, y bueno, resulta que este señor cumplió su palabra, me pidió una compilación de de todos mis triunfos con recortes de periódico y lo mandó para Italia, la gente allá se interesó… luego de los Centroamericanos de Puerto Rico donde hice medalla de plata en la ruta pues, apenas llegué aquí a los cinco días me tocó viajar a Italia, en pleno invierno, me conocieron, me hicieron unos exámenes, les parecí aceptable (risas) y al año siguiente en enero viajé con el profesional, siempre con el profesional, pero aficionado.
¿Cómo fue tu primera competencia en Europa, sentiste el cambio de ritmo?
Si, es muy diferente a como se corre aquí… a como se corría aquí, para ese entonces, porque ya acá se corre muy técnico y eso a favorecido a los ciclistas que han viajado ahorita… pero antes no, antes era un poco más alocado y yo también era medio loco (risas) y entonces… me pegó, me pegó bastante, sobre todo por la temperatura, la primera carrera que yo corrí fue a cero grados y había mucho, mucho frío, sentí mucho frío, entonces fue una bonita experiencia, inclusive estuve entre los primeros, pero a lo último me dio una “pálida” y no.. quedé como de sesenta por ahí, pero salieron como trescientos corredores ese día.
¿Fue una carrera de montaña?
No, era plana. Al día siguiente si tuvo un premio de montaña, el técnico muy interesado que yo venía de Venezuela y tenía referencias de escalador y me hicieron la carrera para que ganara el premio de montaña, la carrera terminaba en plano, y logré ganar ese premio de montaña… duré como 20 kilómetros escapado solo porque gané el premio y seguí de largo (risas), entonces duré una cantidad de kilómetros escapado, pero también frío, frío, frío… cero, menos uno, cero, menos uno…
¿Y como fue el primer contacto con la Selección Nacional?
Con la Selección fue…eso si fue algo como frustrante, muchas veces no tomaron en cuenta mis logros… una vez en un Campeonato Nacional hice segundo en la individual y segundo en la por puntos, eso fue en Caracas, y no me tomaron en cuenta para un viaje a República Dominicana, y ahí le dije “chao” a la pista, no más… Sin embargo, luego viajé con ellos a Puerto Rico, y… yo siempre era muy disperso, tanto con la selección como con el equipo, fuera Cadafe o últimamente Lotería del Táchira, yo ya llevo diez años en Lotería… por allá necesitaron de mi en la prueba por equipos en la pista en Puerto Rico y les eché una mano… nos fue muy mal… mal, mal, mal porque eso fue una improvisación, pero yo era muy dado a buscar una solución y si la solución estaba en que yo los ayudara pues… pero no, nos fue mal, nos ganó hasta Puerto Rico, que no son malos, pero en el papel nosotros éramos mejores.
Luego corrí la ruta, bastante exigente y nos volvieron locos los colombianos, pero sin embargo me metí segundo… hice segundo en los Centroamericanos y luego no, más nada. Te digo frustrante también porque estando en Europa corriendo el Tour de Francia no me tomaron en cuenta para ir a las Olimpiadas, en Atlanta, osea, me hicieron a un lado, y creo que efectivamente ninguno de ellos terminó la prueba y después más nada, puro salir por ahí, de repente a Costa Rica o a Dominicana pero hasta ahí y luego corrí con ellos en Sydney, en las Olimpiadas de Sydney, quedé segundo mejor latinoamericano, puesto cincuenta en la prueba, llegue con la gente, como quien dice, en el grupo de los seleccionados a nivel mundial, pero no les pareció y me sacaron de la Selección (risas)… pero no, yo he sido siempre “echao pa’ lante” y a la Lotería del Táchira tengo que agradecerle muchísimo porque siempre me ha apoyado, me ha apoyado en todo, he tenido mis altos y mis bajos pero siempre me han tenido en cuenta.
Regresemos a Europa… estuviste en aficionado, en qué momento haces el contacto con el profesional
Estuve todo un año de aficionado, desgraciadamente había una reglamentación en Europa, específicamente en Italia, que los corredores extranjeros solo podrían correr carreras internacionales y éstas en Italia son las más duras, extremadamente duras y no eran muy seguidas, entonces corrí poco, poco ritmo de carrera y cuando iba a estas carreras salía siempre con “las tablas en la cabeza”,sin embargo, en varias carreras me metí entre los tres primeros, entre los diez… pero sufrí, sufrí bastante.
Después que pasaste ese período de adaptación, qué carrera importante te gustaría comentarnos que te pudo seguir abriendo paso en Europa y de ahí al Tour
La carrera que me abrió las puertas al profesional fue una carrera que se llama la Flecha di Vinni, una carrera muy famosa en Italia a nivel aficionado, también a nivel internacional. Ese día me dediqué sobre todo a buscar una fuga tempranera para sacarle bastante diferencia a los hombres más peligrosos, a los que estaban dando la hora en esa época, estaba el mismo Marco Bellini que ahorita está con Gianni Savio, estaba Leonardo Piepoli, mucha gente importante, el mismo Cristian Moreni y se me dio esa fuga, como con seis corredores más, duramos no se cuantos kilómetros escapados y siempre estuve punteando, lo mencionaron en la radio, televisión regional, y ese día me agarraron, después del desgaste que había hecho, terminé de quince en la carrera y ni pendiente… cuando me estaba cambiando para irme para el hotel donde yo vivía y me llegaron los entrenadores del profesional y hablaron conmigo, que me habían visto… en toda la carrera yo no los vi (risas), no se donde estaban ni a qué hora ni nada… solo que me habían visto correr, que les gustaba mi manera de correr y el pedaleo y todo, me dijeron que yo tenía un buen estilo.
Sorpresa la mía! Me preguntaron si quería correr diez carreras, diez pruebas con los profesionales, que generalmente eso se hace en Europa, en las últimas diez carreras agarran aficionados que ellos ven con posibilidades de subir y los prueban. Entonces tuve diez carreras para probarme a nivel profesional, creo que fue más el deseo que la misma condición porque yo casi no había corrido durante el año, en la primera carrera tuve la fortuna de irme en una fuga, y esto también les entusiasmó a ellos, me agarraron, y ese día me retiré porque generalmente en las carreras de un día las personas que se van rezagando se van retirando, pero tuve una carrera muy buena que se llama el Giro del Lazio, no figuré ni en los 20 primeros pero fue clave porque es una carrera muy dura, y llegué como quien dice en el lote principal a Roma, solamente se fue una fuga como de diez corredores, dentro de los cuales iba uno del equipos, que se llama Angelo Lequi, que ya no corre, hace muchos años que dejó de correr y casualmente ese día ganamos la carrera y yo llegué en el grupo detrás de él, osea, con la gente clave… Chiapucci (Claudio)… una cantidad de gente que ni yo mismo me lo creía.
Después corrimos otro que se llama el Giro de la Romana y también llegué con el grupo principal, y se entusiasmaron y me firmaron… yo creo que a nivel aficionado nunca me había sentido como en esas carreras en profesional.
Entonces ese año prácticamente corriste más profesional que aficionado
No, yo hice como 20 carreras de aficionado ese año y esas diez en profesional, treinta en total… muy poco. Y… nada, de todos modos ya me habían ratificado para volver a correr aficionado el siguiente año, pero al presentárseme la oportunidad no la desaproveché, firmé y duré tres años con ellos.
¿En que año fue eso?
Eso fue en el año 94.
¿Y a nivel profesional, qué carrera te gustaría destacar?
La mejor carrera fue el Giro de Italia, el primer Giro de Italia que yo corrí, año 95, quedé de 39, en un lote de 200 corredores y había un nivel muy, muy, muy bueno, te lo aseguro que mucho mejor que el nivel que hay ahora, no te voy a explicar por qué pero… ¿entiendes?... era un nivel exagerado el del ciclismo allá, y sin embargo yo quedé de 39 en ese Giro. Hubo equipos incluso como el Banesto que se interesaron en mi, pero ellos pensaron que ese era mi segundo año profesional y generalmente cuando uno firma con un equipo profesional, firma automáticamente por dos años, es como una protección, tanto para uno como para el equipos, porque si uno sale muy bueno, el equipo ya sabe que nadie puede ofrecerte y si de repente uno tiene un año medio malo, uno ya sabe que está protegido porque tiene un año más, otra oportunidad.
Me acuerdo que me llegaron mientras yo estaba calentando para una contrarreloj y que si estaba interesado, pero se aguó la fiesta cuando yo les dije que estaba en primer año en profesional.
¿El mismo Basnesto de Induraín?
Si, el mismo Banesto de Induraín… y no, yo les dije que si había una posibilidad que hablaran con los técnicos porque, claro, a quién no le iba gustar correr con el Banesto… dejé de calentar y como a los veinte minutos me llegó el técnico… me dijo que yo no me iba para ningún lado, que yo me quedaba con ellos y que me olvidara de otras ofertas mientras estuviera allí con ellos… pero me sentí halagado con eso.
Lamentablemente el año siguiente no fue muy bueno por diversas circunstancias, el equipo se dividió, eso también me afectó bastante el rendimiento, porque eran tres técnicos y se pelearon entre ellos y todos agarraron para un lado y uno para el otro. El que se fue solo agarró el sponsor Brescialat para él y los otros se quedaron sin sponsors pero se quedaron con los neoprofesionales, entre los cuales estaba yo, mi contrato, entonces yo tenía que rendirles era a ellos.
Yo empecé la temporada muy tarde, me fui me de Venezuela como en Marzo, Abril, me fui yo porque ellos todavía no se habían decidido que hacer, y me afectó, me afectó muchísimo el rendimiento allá. Me voy de nuevo para Italia y resulta que el equipo en mes y medio se acabó, entonces me tocaba regresarme para Venezuela…
Fueron circunstancias que escaparon de tus manos, que quizás hubieras estado en un equipo sólido tu carrera hubiera sido más larga
Si, hubiese sido más larga, si señor. Entonces, hablé con el técnico anterior, el que asumió el sponsor Brescialat, lo llamé, y le dije que yo me iba para Venezuela, que el equipo se había acabado, y me dijo que conversáramos, nos citamos en un Restaurant, él fue con su esposa y sorpresa la mía que me tenía un contrato hecho, pero con mucho menos dinero del que yo estaba ganando… me decidí por quedarme allá, no me quise regresar para Venezuela y me quedé el resto año con Brescialat, pero ganando mucho menos de lo que ganaba el año anterior y un poco con la moral por el piso, ese año no hice Giro de Italia, que era la carrera que más se adaptaba a mis condiciones, pero si hice Tour de Francia, que es el pergamino más grande que tengo, haber corrido y terminado el Tour.
¿En que año?
Eso fue en el año 96, ganó Bjarne Riis
Ese fue el Tour donde se retiró Induraín?
No, en ese Tour Induraín hizo doceavo en la general… o no entró entre los diez… no me acuerdo (*) Si lo ganaba era el sexto que ganaba, pero no lo ganó, lo ganó Riis. Ese año se retiró Armstrong, que de ahí fue que comenzó él con lo problemas con el cáncer y nada, muy satisfactorio llegar a París, solo terminamos tres del equipo, de nueve corredores.
(*) Ese año, Induraín ocupó la onceava posición a 12:14 de Riis.
¿Qué tal esa experiencia, corriendo en una competencia tan importante, corriendo con ciclistas de esa categoría?
Es una experiencia bonita, pero es algo frustrante también, porque conoces todas tus limitaciones… de repente era algo temprano haber hecho el Tour, yo corrí el Tour creo que de 23 años y había gente muy, muy, muy curtida, pero bueno, no me arrepiento de nada, yo cumplí con terminarlo, ya el hecho de terminar el Tour significó un nuevo contrato para el año siguiente.
Un Tour de Francia, dos Giro de Italia, unos Juegos Olímpicos ¿con cuál de esas carreras te quedas como experiencia personal?
Con todas. Sobre todo con el Tour, pero el Tour… lo terminé y todo pero no me quedó ese gustico que me quedó en el Giro, donde quedé de 39. Sabía que estaba allí, que subía con la gente… y no es fácil.
El Tour por el estatus, por lo que significa un Tour. Había un ciclista… o bueno que era ciclista ahorita no se que está haciendo, que se llama Raúl Alcalá, un mexicano, le dijo una vez a Leonardo Sierra “ciclista que fue profesional y no corrió un Tour de Francia, no fue profesional… no tiene derecho a decir que fue profesional”. Cosas de él… y yo tengo la fortuna de decir que yo corrí un Tour de Francia, con Leonardo Sierra, no es el hecho de participar y te retires en la sexta etapa… no es la idea, para mi es muy importante, haber terminado el Tour… cuando tu terminas, eso no lo pasan por televisión, la organización hace un desfile, la gente se queda en lo que es el recorrido del pavés, donde están los Campos Elíseos en París, se quedan y un hace un desfile en la bicicleta con su carro acompañante atrás y la gente lo aplaude y vitorean cantidad de cosas, es un espectáculo impresionante… y eso nunca lo pasan por televisión, nunca, nunca… y bueno, te saludan y te gritan el nombre, y ves una que otra banderita de Venezuela, entonces eso es muy importante y permanecerá en mi memoria hasta que me muera.
Ahora tienes la oportunidad de transmitir esos conocimientos como Técnico. ¿Fue muy duro ese paso de corredor a Director Técnico, como fue esa transición?
No es fácil, no es fácil porque uno como ciclista ve las cosas a nivel técnico muy fáciles, entonces a mi me pasan de asistente técnico de Justo Galaviz en juvenil y habían circunstancias que yo no sabía manejar, no es fácil, detalles, cómo tratar al ciclista. Pero gracias a Dios yo tuve la ventaja que empecé desde abajo, pasé con la categoría menor y choqué contra varios obstáculos, pero fueron choques que sirvieron, no me estrellé contra una pared y quedé estampillado, no, me tropezaba pero ya iba agarrando más experiencia, y eso es lo que me ha ayudado ya que estoy aquí con el equipo de mayores.
¿Cómo ves el ciclismo de la actualidad a como era el ciclismo cuando tu te iniciaste?
Sobre todo lo moderno, ha cambiado mucho, demasiado, en comparación a la época, sobre todo cuando yo gané la Vuelta a Venezuela, ha cambiado demasiado, ya no es un ciclismo tan loco, sobre todo aquí en Venezuela que barajaban la bandera y ya habían diez escapados, ahora ya es más técnico, a mi me gusta correr aquí, si fuese ciclista, esta sería una de las mejores épocas, hay buenos controles… todos, yo creo que hay mucha diferencia, y eso es muy beneficioso... aparte del talento que hay.
¿Hay más talento ahorita que cuando tú corrías?
No, yo creo que igual, pero como que son más nombrados y más tomados en cuenta, sobre todo eso, más tomados en cuenta. Cuando yo corría yo podía ser Omar Pumar aquí en el Táchira pero en Caracas no lo era, en cambio ahorita Jackson Rodríguez es Jackson Rodríguez aquí y en Caracas también lo es.
¿Qué mensaje le das a la afición y al ciclismo en general?
Que sigan amando el ciclismo, yo se que el ciclismo últimamente ha estado muy golpeado por esto del doping y ha perdido mucho prestigio y mucha credibilidad, pero es un deporte apasionante, un deporte que reúne multitudes de gratis y que de verdad no se merece tanta.. leña por decirlo así, tanto golpe, no todo el ciclismo es malo, no todo el ciclismo es sucio, el ciclismo es limpio, el ciclismo.. no solo con una inyección o con una pasilla tu vas a andar… tienes que prepararte, ahorita todo el mundo se prepara… han querido dañar esa imagen del ciclismo y eso no está bien. Sobre todo en el Tour de Francia, esos escándalos, lo que pasa es que los franceses están viendo más allá de lo que deberían ver y eso no está bien, para mi no está bien…
Pero nada, que sigan confiando en este deporte y que lo sigan queriendo, que lo sigan amando así como lo amamos todo, sobre todo aquí en el Táchira, bueno, en Venezuela ya eso es como una hemorragia que está agarrando a nivel nacional y bueno, el que está iniciando que persevere, y el que esta montado en esto desde hace rato que siga insistiendo. El ciclismo es muy bonito y deja muchos recuerdos, yo le doy muchas gracias al ciclismo porque lo que tengo es gracias al ciclismo.
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