Otros Panamericanos
Venezuela ha sido testigo durante los últimos años de cuatro Campeonatos Panamericanos, dos de pista y ruta, uno de bicicross y ahora uno de ciclismo de montaña, algo que debe llenar de orgullo a todo los amantes del ciclismo venezolano, pues cuatro citas continentales en cinco años hablan de la capacidad organizativa de nuestro país, pero sobre todo de la habilidad de la Federación Venezolana de Ciclismo para lograr que nuestra tierra sirva de anfitrión de eventos de esta magnitud.
Al margen de las fallas que pudieran presentarse –y que todos los eventos presentan– que la Unión Ciclista Internacional siempre considere a Venezuela como una sede confiable, habla muy bien de la imagen que nos tienen en el mundo y en este caso un punto a favor de la FVC y de su presidente Artemio Leonett.
Para el Mountain Bike venezolano, representa una oportunidad única para que la selección se mida en condiciones favorables a sus rivales continentales y más allá de eso, para que la afición observe el nivel competitivo de los foráneos y tenga una visión real de donde se ubica Venezuela en relación al resto del mundo.
Mas allá de las medallas que puedan obtenerse, el pronóstico de la FVC es de tres de cualquier color, ya estamos ganando experiencia y la ambición no es otra que la competencia sirva de base para que los “montañeros” tomen el impulso necesario para en un futuro no muy lejano empiecen a brindar alegrías a una afición tan consecuente.
Para cerrar, algo han tenido en común estas citas continentales, y es la poca presencia de medios nacionales en ellos, en este incluso ni la rueda de prensa celebrada en el Comité Olímpico Nacional tuvo quórum, ya es un mal crónico y en ese punto aún no han podido dar con la solución.
“Saber que se sabe lo que se sabe, y que no se sabe lo que no se sabe, he aquí el verdadero saber ” Confucio
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