Sistema en Crisis
Tal parece que la estructura organizativa del ciclismo mundial se está resquebrajando, ya no solo es el dopaje quien golpea el deporte, ahora el enfrentamiento entre los entes que hacen vida dentro de este deporte, quienes amenazan con convertir la París - Niza en el punto de inflexión que marque un antes y un después en la historia del ciclismo.
El escenario muestra seis actores, la UCI, la Asociación de Ciclistas Profesionales, Asociación de Equipos Profesionales, la Federación Francesa de Ciclismo, los equipos Pro Tour y la ASO (Amaury Sport Organization), que tal y como habíamos descrito en un artículo anterior, ponían en peligro la realización de esta competencia. Sin embargo, la escalada de violencia ha traído un espiral muy peligroso que supera el ámbito de la tradicional carrera y afecta directamente el resto de la temporada, la continuidad laboral de los ciclistas y el compromiso de los equipos.
Pat McQuaid, presidente de la UCI, ha hecho un anuncio, abrirá un procedimiento disciplinario en contra de Federación francesa y su presidente Jean Pitallier, alegando que el ente nacional galo al permitir la realización de la Paris-Niza contradice los principios de la UCI, pues es una prueba que esta fuera de todo marco legal, además abrirán otro procedimiento en contra de Eric Boyer, presidente de la Asociación de Equipos Profesionales Ciclistas, por permitir que los ciclistas participen en una prueba donde serán sometidos a pruebas antidoping antirreglamentarias, como la prueba capilar, examen que permite tomar una muestra de cabello puede detectar sustancias ingeridas hasta seis meses antes.
La ASO, por su parte, argumenta que su competencia esta bajo el aval de la Federación Francesa y la ley de ese país y los equipos presionados por los compromisos con los anunciantes, han aceptado las condiciones de ASO para participar, sobre todo tomando en cuenta que ASO posteriormente anunciara el listado definitivo de los equipos que correrán el Tour de Francia.
Los ciclistas se encuentran atados de manos, por un lado tienen contratos con los equipos que los obligan a participar en las pruebas donde estos asistan, pero por el otro la UCI ha anunciado que aquellos que compitan en la Paris-Niza serán suspendidos por seis meses, una multa de 10.000 euros y la prohibición de correr el Mundial, un escenario donde hagan lo que hagan pierden.
¿Quienes son los culpables? Juzguen ustedes mismos, de momento lo único cierto es que hace falta una revisión profunda de la forma de cómo se ha venido manejando el deporte, que se tomen los correctivos necesarios, una salida positiva nos beneficia a todos.
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” Albert Einstein
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